Anécdotas de ayalde       Anédotas de las alumnas de ayalde Cuentanos tu anécdota

Así comenzó todo

Un 18 de septiembre de 1972 comenzaban las clases en el colegio Ayalde. La antigua tejera que estaba en el barrio de Aiarza se desmontó un año antes para albergar los primeros pilares del colegio. Unas trescientas alumnas repartidas en ocho niveles- dos de Preescolar y seis de EGB- comenzaban su educación en aquella fecha.

Este proyecto comenzaba a hacerse realidad gracias al impulso de un grupo de padres promotores compuesto por Pedro Rodríguez Sahagún, Javier Acha, Fernando Mendieta, Emilio Clarés, Fernando Poole y Juanjo Alonso. En el primer folleto elaborado para promocionar el colegio entre las familias aparece en portada la frase: "Ayalde, una empresa de padres". Esta vinculación- que hoy sigue existiendo- fue un signo de identidad del colegio.

El colegio empezó con un único edificio, el actual de Educación Primaria. Lo proyectó el arquitecto José Chapa, padre de la antigua alumna Asunta Chapa. Ahí se concentraban las aulas, el Oratorio y las salas de profesoras. El edificio cuando empezó el curso estaba sin terminar, no había escaleras de acceso sino rampas. Durante el curso se fueron terminando el resto de edificios.

Muchas antiguas alumnas recuerdan con cariño que se comía de bocadillos en el patio porque todavía no estaba terminado el comedor. Los juegos infantiles eran el acicate para que la comida no se prolongase. Las alumnas mayores- las de 6º- ayudaban a las pequeñas a cumplir con prontitud y "excelencia" el ritual de la comida. Bocatas terminados y envases, a las papeleras.

Los pupitres llegaron a los pocos días...las alumnas de ese año recuerdan haberse sentado en las sillas rojas que se trasladaron al comedor. A pesar de las carencias, todas estaban felices porque en aquellos años, las alumnas estaban como en familia. Solo había un aula por curso, por lo que se conocía todo el colegio (alumnas, profesoras, dirección, Emilio, el encargado de mantenimiento, las primeras cocineras- Conchi y Rufi).

Las profesoras llevaban uniforme. Una falda gris, camisa blanca y jersey o chaqueta azul con el escudo de Ayalde, un escudo del que todas nos sentíamos orgullosas. Las profesoras eran pocas y jóvenes y entre ellas también existía ese ambiente de familia. Durante el verano, antes de empezar el curso, se conocieron todas en una convivencia en Madrid donde les explicaron el Ideario, el proyecto educativo y lo pionero que iba a ser el colegio: un colegio laico donde la formación cristiana tuviera un lugar destacado.

La primera directora del colegio fue Clotilde Berjillos. Después le sucedieron Montse Figa- que se unirá a esta celebración de los 40 años desde el cielo- Ana Ledesma, Sabina Domínguez, Magdalena Castellanos, Emma López e Itxaro Sorozabal. Todas ellas supieron seguir la estrella del escudo, siendo fieles al espíritu con el que se creó el colegio, y sortear las tempestades de las olas, a veces encrestadas, llevando al colegio a puerto seguro.